El referente del VAR en la Supercopa responde a las críticas: «Si hay pruebas, que las lleven a la Justicia»
Jorge Baliño detalló el penal a favor de Rosario Central y la mano de Ovando que Estudiantes reclamó, en medio de las sospechas sobre el arbitraje tras el 3-1 en Santiago del Estero.
· 2 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

La victoria de Rosario Central por 3-1 ante Estudiantes de La Plata en la final de la Supercopa Internacional, en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, sigue generando debate. Jorge Baliño, quien operó el VAR ese día, habló sobre las dos jugadas que concentraron las críticas y rechazó las acusaciones de irregularidad sin respaldo.
Baliño apuntó contra quienes instalan sospechas sobre los árbitros y exigió evidencias concretas. «El sentimiento de la gente sobre los árbitros tiene que ver mucho con una cuestión que se instala desde lo mediático, de ciertos personajes que instalan situaciones sin ningún tipo de prueba. Si tuvieran una prueba, que vayan a la Justicia y lo demuestren», aseguró. También cuestionó la doble vara entre errores de jugadores y de jueces: «Si yo me equivoco soy un corrupto; el jugador que la erró abajo del arco tuvo un mal día o una mala noche. No me parece justo que se juzgue tan distintamente a los protagonistas del juego», sostuvo.
Respecto del penal convertido por Central, Baliño recordó la infracción de González Pirez sobre Enzo Copetti. Darío Herrera había entendido inicialmente que el delantero provocó el contacto, pero desde el VAR consideraron que las imágenes no respaldaban esa lectura. «Le dije: ‘Mirá, Darío, lo que vos me relatás no pasa, te invito a un On-Field Review para que la vuelvas a evaluar’», reveló. Tras revisar la acción en el monitor, Herrera sancionó la falta. Para Baliño, la velocidad de Copetti hizo que el roce configurara imprudencia reglamentaria: «Termina configurando lo que el reglamento define como imprudencia, algo que está reglamentado y se debe sancionar», explicó.

En la polémica por la mano de Ovando dentro del área, el VAR respaldó lo decidido en el campo y Herrera no fue llamado al monitor. «La mano está en una posición natural o normal para la acción que realiza el jugador al saltar a cabecear», señaló Baliño. Indicó que la poca distancia entre los futbolistas limitaba la reacción del defensor y que «No amplía volumen porque la mano no está abierta en cruz, sino orientada hacia adelante en un movimiento natural del propio salto», agregó.
Con esas precisiones, Baliño defendió las decisiones clave del partido y respondió a las acusaciones que rodearon al arbitraje tras la consagración de Rosario Central.


