Anulan el 3-2 de Diellos y Amiconi cruza con la dirigencia de San Martín en el vestuario de Jujuy
La terna invalidó un gol habilitado de Cabrera, el partido terminó 2-2 y el reclamo siguió en vestuarios con expulsiones y policía. La comisión directiva estudia una queja formal ante la AFA.
· 5 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Cuando la terna arbitral se retiraba del estadio 23 de Agosto rumbo al hotel, una noche que ya había superado el 2 a 2, en la zona baja quedó resonando una respuesta que los dirigentes de San Martín atribuyen a Bruno Amiconi: "Chau, ya están afuera". Minutos antes, Diego Diellos había convertido lo que parecía el 3 a 2; Gonzalo Ferrari, segundo asistente, levantó la bandera por una supuesta posición adelantada de Bruno Cabrera. Las imágenes de televisión muestran que Cabrera llegó desde atrás y estaba habilitado por los cuatro defensores de Gimnasia de Jujuy. Amiconi siguió la indicación, el gol no valió, el empate quedó firme y la bronca pasó del campo a los vestuarios.
La dirigencia increpó anoche al árbitro en Jujuy por anular un tanto lícito sobre el final. El línea cobró un offside inexistente a Cabrera en la jugada de Diellos; la protesta derivó en tres expulsiones y un cruce tenso que requirió custodia policial. La comisión directiva evalúa presentar una queja formal ante la AFA para exigir explicaciones, en medio de crecientes cuestionamientos al arbitraje en el torneo.
San Martín dominaba el encuentro. Con dos goles de Mauro Verón llegó al 2 a 0 y encaminaba una victoria necesaria. Gimnasia descontó, igualó y llevó el cierre abierto. Entonces surgió la jugada que podía devolverle la ventaja al "Santo": la pelota llegó a Cabrera, habilitado desde atrás, y él habilitó a Diellos, que definió. Mientras festejaban, Ferrari alzó el banderín y el tanto cayó.
Los reclamos fueron inmediatos. Al finalizar, el intercambio con los árbitros se convirtió en tumulto; Amiconi mostró tarjetas rojas. Hubo confusión sobre quiénes quedaban expulsados: Alejandro Orfila entendió que las sanciones apuntaban al cuerpo auxiliar, pero después se confirmó entre los expulsados a Nicolás Castro, Matías Ignacio García y Álvaro Veliez, todos por protestas posteriores al encuentro. Orfila permaneció en el campo, visiblemente enojado; las cámaras lo captaron a los gritos mientras intentaba contener la situación. El entrenador había visto escaparse un partido que ganaba 2 a 0 y, cuando parecía recuperar la ventaja, una bandera desde la línea volvió a cambiar el escenario.
Con los jugadores rumbo a los vestuarios, el enojo se trasladó a la zona baja, donde la terna debía pasar antes de abandonar el predio. Allí los esperaban dirigentes que pedían explicaciones: Gerónimo García Mirkin, Rafael Ponce de León, Bruno Rocchio, Silvio Andrada, Gonzalo Valdés y Nery Nieto, entre otros. La discusión escaló entre gritos, insultos y exigencias sobre la anulación del tercer gol. Según el relato de los dirigentes, Amiconi también advirtió que, si seguían reclamando o gritando, comenzaría a sancionar a los jugadores. La Policía intervino para separar a las partes mientras la terna intentaba continuar hacia el hotel.
Al irse los árbitros, en el sector de San Martín predominaban caras largas y voces elevadas. La pregunta se repetía: por qué anularon el gol de Diellos si Cabrera llegaba desde atrás y las repeticiones lo mostraban habilitado. La impotencia por el resultado se mezclaba con el recuerdo de otros episodios arbitrales de la temporada. La delegación se preparaba para volver a Tucumán con un empate atravesado por esa decisión.

En redes, el plantel no ocultó el malestar. Cabrera publicó la repetición y escribió "¿Esto es offside?", con tres caras de enojo, y luego "¿Cuánto más?". Nahuel Gallardo y Alan Cisnero compartieron la publicación; Lucas Arfaras posteó una sola palabra: "Vergüenza". Rafael Ponce de León, vicepresidente del club, escribió en Instagram: "Absolutamente impresentable este sinvergüenza", en referencia a la decisión arbitral.
El reclamo no es nuevo. Durante 2026 San Martín ya había cuestionado distintos fallos: el gol anulado a Diego Diellos frente a Gimnasia y Tiro por un supuesto offside; el tanto de Elías López ante Quilmes, aunque en ese caso las repeticiones mostraron que Arfaras estaba adelantado e intervenía en la acción; decisiones reclamadas frente a Rafaela y Temperley; la expulsión de Ezequiel Parnisari ante Deportivo Madryn; el arbitraje de Nahuel Viñas en el partido de vuelta contra Madryn por la discutible roja a Jorge Juárez; y el gol anulado a Álvaro Veliez frente a Chacarita. No todos los episodios tuvieron la misma naturaleza ni pueden considerarse errores arbitrales, pero integran el historial que la dirigencia tiene sobre la mesa.
Lo ocurrido en Jujuy reabrió la conversación interna. Oscar Mirkin había dicho semanas atrás que no creía que existiera una persecución contra San Martín. Los dirigentes sostienen que, durante la temporada, mantuvieron diálogo con autoridades de AFA y que integrantes de la comisión directiva viajaron a Buenos Aires para reunirse con dirigentes del fútbol argentino. Ahora analizan si corresponde volver a pedir explicaciones, solicitar una reunión o buscar información sobre el gol anulado en el 23 de Agosto. El episodio coincide con un momento en que el arbitraje argentino vuelve a estar bajo discusión pública tras distintos cruces y cuestionamientos recientes.
Ningún futbolista habló con la prensa al terminar; todos subieron al ómnibus que los llevaría de regreso a Tucumán. Solo Orfila se detuvo. El entrenador se contuvo varias veces para no responder desde la bronca, asumió responsabilidad por el momento del equipo y dijo que su enojo también respondía a una sensación recurrente: San Martín genera situaciones, se impone por momentos y no logra convertir esa superioridad en victorias. Sobre la jugada fue tajante: "El línea se equivocó. Le levantó el banderín cuando el futbolista nuestro no estaba en offside". Y agregó: "Yo sé que no hay mala intención. Lo tengo claro. Se equivocó, como yo también me equivoco".
El ómnibus partió hacia Tucumán con un vestuario en silencio, cabezas gachas y una bronca que empezó con una bandera levantada y terminó metros más allá del campo, entre dirigentes, árbitros y policías. San Martín dejó Jujuy con 2 a 2, después de haber estado 2 a 0 y de haber marcado un tercer gol que no subió al marcador. En el club deberán decidir si el episodio queda como otro reclamo en una temporada marcada por decisiones arbitrales cuestionadas o si buscan explicaciones formales ante la AFA por la noche del 23 de Agosto.


