Juicio por la muerte de Maradona: Di Spagna sostiene que solo debía redactar un informe y relata cómo le impidieron verlo el 18 de noviembre
El clínico Pedro Di Spagna declaró en San Isidro que Macías lo citó solo para evaluar el estado de Diego tras la cirugía de cabeza y que, una semana antes del fallecimiento, en Tigre, le ordenaron retirarse sin examinarlo.
· 3 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

El médico clínico Pedro Di Spagna compareció este mediodía ante los jueces de San Isidro con lo que será su última exposición antes de los alegatos en el proceso penal por la muerte de Diego Armando Maradona. Su descargo apuntó a apartarlo del rol de integrante del equipo tratante: dijo que su tarea fue exclusivamente evaluativa y que carecía de facultades para alterar conductas médicas. Con esa declaración se cierra la etapa previa a los alegatos, momento clave para que el tribunal fije el grado de responsabilidad de los profesionales imputados.
“No es fácil esto. Hace cinco años esperé este momento frente a ustedes y para poder decir mi verdad, que es la verdad. Para noviembre de 2020 yo no trabajaba para Swiss Medical ni lo hice nunca para la prepaga ni para la empresa Medidom. A mi me convocó el doctor Macías, a través de un llamado que le habían hecho a él donde necesitaban un informe de un neurólogo y un clínico para ver cómo estaba Diego después de la operación de cabeza. Voy al domicilio con la premisa de solo hacer un informe y no poder cambiar ninguna conducta médica porque el paciente tenía sus médicos tratantes. Eso fue claro y preciso”, inició Di Spagna.
Agregó que, al revisarlo, únicamente recomendó estudios complementarios —electrocardiograma, laboratorio y radiografía— y que, al retirarse del domicilio, él y quienes lo acompañaban se despidieron de Maradona convencidos de que no volverían a verlo, porque “solo teníamos que ir a hacer un informe y nada más”. Días después, sin que supiera el motivo, lo sumaron a un grupo de WhatsApp con enfermeros; “Yo no conocía a nadie”, subrayó.

El eje de su relato fue lo ocurrido el 18 de noviembre, una semana antes del deceso del Diez: viajó a la vivienda de Tigre con el nutricionista Luciano Spena, pero no logró evaluar al paciente porque atravesaba un día difícil y una crisis, en línea con lo que Gianinna Maradona declaró en el mismo juicio. Allí conoció a Luque, quien se identificó como “el médico de Maradona”. “Yo ese día me frustré por no poder hacer mi trabajo. Pero me dijeron que me fuera. Yo pedí una constancia para que quede asentado que fui, pero no tenía potestad para decidir nada. Estaba supeditado a una orden”, relató. Cancelada una reprogramación para el día siguiente, no recibió nuevas convocatorias.
Al finalizar, agradeció a sus defensores oficiales y cerró con un balance personal: “Siento que humanamente y médicamente hice lo que se me solicitó. Excederme hubiera sido una falta a la ética. Uno puede escapar de cualquier cosa, menos de su conciencia. Y yo la tengo tranquila. Puedo mirar a mi hija y decirle que obré bien como médico”.


