Rodrigo Maldonado: del "olvidate" en el Tiro Federal al oro panamericano con Argentina
El tucumano integró el seleccionado campeón por equipos en Aruba, en Production. Un reto en el club local encendió su carrera; hoy está entre los diez mejores de América y apunta al Mundial de Italia 2028.
· 4 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Rodrigo Maldonado llegó por primera vez al Tiro Federal de Tucumán con un plan modesto: aprender las normas básicas para manejar una pistola que había comprado por curiosidad. Mientras recorría las instalaciones, descubrió un escenario poco habitual: obstáculos, blancos móviles y circuitos armados, lejos del tirador estático de la imagen clásica. Al consultar al instructor, la respuesta fue contundente: "Eso es muy difícil, olvidate, tenés que ser muy bueno para hacer eso".
"Basta que me digan que no para que yo lo intente", recuerda hoy. Ese intercambio abrió una carrera que en 2015 lo coronó campeón provincial en novicios y, desde 2016, lo mantiene como monarca absoluto en Tucumán y Salta sin interrupción. El capítulo más reciente llegó en el Campeonato Panamericano de Aruba: Maldonado integró la selección argentina que se quedó con el oro por equipos, sumado al título latinoamericano que ya había obtenido en Córdoba con el representativo nacional en 2024.
El tiro práctico dista de la precisión olímpica estática. "Esto surge por una necesidad de las fuerzas especiales de Estados Unidos en los años 60, cuando decidieron entrenar a la tropa de una forma muy particular: necesitaban que fueran lo más rápidos y precisos posible", explica el deportista. La incógnita es parte del juego: "Al ingresar a la etapa, nos dan tres minutos para recorrerla y armar el plan en función de a qué blanco vas a disparar primero, cómo lo vas a hacer y cómo te vas a mover".
En Aruba compitió en Production, categoría exigente con pistolas calibre 9 milímetros estándar, tal como salen de fábrica, sin modificaciones mecánicas ni miras ópticas. Junto a tiradores de elite mundial como Germán Romitelli, Juan Pablo Durán y Pablo Rocchelli, Argentina tomó ventaja desde el inicio: "Sabíamos que éramos candidatos. Desde el primer día logramos una diferencia de puntos importante que nos permitió disparar más relajados y mantener el primer lugar los cuatro días hasta salir campeones".
Su acercamiento a las armas nació de la curiosidad personal. "De chiquito siempre me gustaron las armas de juguete, aunque en mi familia nunca las hubo. De grande tomé la decisión de incursionar, aunque siempre entendí que tener un arma exige un compromiso enorme", remarca. El entorno pasó de la sorpresa al apoyo, aunque la pregunta por el riesgo se repetía. Maldonado intenta desmontar el estigma: "La idea es sacar ese rótulo demonizador. En el Panamericano se hicieron 600.000 disparos en cuatro días y no hubo un solo herido; con las medidas de prevención correspondientes, es 100% seguro". La concentración que exige la disciplina también funciona como válvula: "Al manipular un arma tenés que estar plenamente atento, y eso te desconecta de las preocupaciones cotidianas. Por eso se considera una de las actividades más desestresantes".

Hoy ocupa el puesto 77 del ranking mundial —entre más de 600 tiradores— y figura entre los diez mejores de América. "Tengo psicólogo deportivo, preparador físico y médico. Soy 100% deportista", subraya. En Tucumán enseña a diario: "Tucumán está muy bien hoy: yo estoy desde 2020 entre los cinco mejores del país y tengo alumnos que vienen evolucionando. En el próximo Nacional vamos a tirar por el equipo del Tiro Federal".
Con la camiseta argentina avanzó de a etapas: en 2020 fue segundo suplente para el Panamericano de Estados Unidos; en 2024, titular y campeón latinoamericano; y en 2025 integró la delegación al Mundial de Sudáfrica como primer suplente y coach de Gastón Quindi Vallerga, en el plantel que se consagró campeón mundial.
El próximo ciclo apunta a un lugar en la línea de fuego, en un sistema exigente: "Los equipos se forman de a cuatro. Teniendo al número dos y tres del mundo (Romitelli y Durán), ya hay dos plazas casi aseguradas. Quedan solo dos lugares disponibles para disputar entre 500 tiradores del país, con unos 20 que son sumamente competitivos. Es un proceso largo de un año entero y la regularidad es clave: podés tener un torneo brillante, pero si en los otros te va mal, quedás afuera". La cuenta regresiva ya empezó: "El equipo se empieza a conformar nuevamente para el Latinoamericano 2027. El primer selectivo es en octubre durante el Nacional de Lomas de Zamora. Y el próximo Mundial será en 2028 en Italia, que es el gran objetivo".
Para quien quiera acercarse a la actividad, Maldonado invita al club local: "Al legítimo usuario que ya tiene su arma lo invito a llegarse al Tiro Federal, ya que esta disciplina le dará seguridad y manejo absolutos. Y al que no lo es, que se acerque para sacarse dudas". Sus competencias se siguen en Instagram y YouTube como Rodrigo Maldonado Shooting. Para quien una vez le recomendaron olvidarse, el ascenso sigue abierto.


