Cautelar federal obliga a devolver credenciales de prensa a CNN, MS NOW y Politico en la Casa Blanca
Timothy Kelly consideró plausible una violación al debido proceso al retirar las acreditaciones; la orden obliga a restituirlas 14 días mientras sigue el juicio.
· 4 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Un magistrado federal de Estados Unidos intimó hoy a la administración de Donald Trump a reactivar de inmediato el ingreso de periodistas de CNN, MS NOW y Politico al complejo de la Casa Blanca. La decisión llega después de que el presidente hubiera vetado el acceso de esas organizaciones en respuesta a sus coberturas sobre su gestión.
Timothy Kelly, juez del Tribunal Federal del Distrito de Columbia, estimó que los tres medios pueden sostener que la revocación de sus credenciales se decidió sin respetar el debido proceso constitucional. En consecuencia, decretó una medida cautelar de 14 días que exige restituir los permisos mientras avanza el litigio.
El magistrado también puso en duda la línea oficial sobre seguridad nacional. En su lectura, el expediente que presentó el gobierno de Trump aporta pocos datos para probar que ese fuera el verdadero fundamento de la medida.
El episodio suma un nuevo round en la fricción entre Trump y outlet que cuestiona por sus informaciones. El veto se anunció el 18 de septiembre; el mandatario acusó a CNN, MS NOW y Politico de difundir lo que calificó como “fake news”. Más tarde, el Departamento de Justicia respaldó la restricción y afirmó que entrar a la Casa Blanca es un privilegio, no un derecho.
En el fallo, Kelly insistió en que quienes tenían acreditación debieron ser avisados antes y tener chance de responder antes de perder el acceso. Recordó precedentes que fijan pasos concretos para retirar credenciales permanentes en la sede presidencial y concluyó que aquí no se cumplieron.
La cautelar ordena a funcionarios de la Casa Blanca “inmediatamente devolver, reinstalar y restablecer” las credenciales del personal de CNN, MS NOW y Politico. Rige 14 días salvo que el tribunal disponga otra cosa. Kelly fue nombrado por Trump en su primer mandato y ya había intervenido en 2018 en un conflicto por el acceso de un periodista de CNN.

Pese al mandato judicial, en las primeras horas de este jueves reporteros de los tres medios relataron que seguían encontrando trabas para entrar. CNN señaló que su corresponsal Betsy Klein y una fotógrafa fueron rechazadas cerca de las 6 de la mañana, aunque un productor sí pasó. Politico indicó que uno de sus periodistas fue impedido de ingresar y que el Servicio Secreto le quitó la credencial.
Desde MS NOW, la corresponsal Laura Barrón-López relató que un agente le dijo que su acreditación seguía figurando como “desactivada” al escanearla; terminó confiscándosela y pidiéndole que se fuera. Al principio no quedó claro si se trataba de un incumplimiento deliberado de la orden o de demoras en actualizar los sistemas de control.
En la audiencia del miércoles, Michael Velchik, abogado del Departamento de Justicia, defendió la postura de la Casa Blanca y sostuvo que el presidente puede definir quién accede al complejo. “El acceso a la Casa Blanca es un privilegio, no un derecho”, argumentó el representante del gobierno. La administración Trump también vinculó las restricciones con seguridad nacional y con supuestas violaciones de estándares profesionales.
En escritos al tribunal, los abogados federales enumeraron coberturas que, según la Casa Blanca, habrían comprometido información sensible o divulgado datos falsos: un reportaje de CNN sobre seguridad del Ala Este, una nota de MS NOW sobre una investigación por filtraciones y un artículo de Politico sobre el financiamiento del salón de baile presidencial. Kelly, no obstante, mostró escepticismo sobre la motivación de seguridad y dijo no hallar en el expediente, previo a la demanda, prueba de que esa hubiera sido la razón del retiro.
La pelea desencadenó además una respuesta coordinada de otras agrupaciones periodísticas. Las principales cadenas de televisión estadounidenses suspendieron su participación en el “pool” televisivo presidencial, el mecanismo por el cual un grupo reducido de medios registra imágenes de los actos de Trump y las distribuye al resto.


