Discurso de Trump en la ONU: presión sobre Cuba, ultimátum a Irán y despliegue militar en Groenlandia
Desde Nueva York, el mandatario estadounidense respaldó su agenda internacional con mensajes duros hacia La Habana, Teherán y México, y anunció un refuerzo militar en el Ártico.
· 4 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Donald Trump encabezó este martes una contundente intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. En su exposición abordó los conflictos en Irán y Ucrania, criticó a Cuba y México, y comunicó planes para incrementar la presencia militar estadounidense en Groenlandia.
El mandatario reafirmó los lineamientos de su política exterior y emitió advertencias sobre múltiples frentes. Respecto de Irán, planteó que el país deberá optar entre cerrar un acuerdo con Washington o enfrentar una escalada bélica. Al mismo tiempo, expresó confianza en avanzar hacia un entendimiento que ponga fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Uno de los pasajes más resonantes llegó cuando se detuvo en Cuba. Trump sostuvo que su administración mantiene una fuerte presión sobre la isla y afirmó que el régimen comunista "caerá". "El régimen comunista está bajo una fuerte presión, la más fuerte que haya conocido jamás. Caerá", enfatizó. También agregó que "el comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba". Tras esas palabras, la delegación cubana abandonó la sala.
En el bloque dedicado a Irán, el presidente estadounidense planteó que Teherán enfrenta la disyuntiva de alcanzar un acuerdo o padecer una ofensiva de mayor envergadura. "¿Hay un acuerdo o llevamos a Irán al infierno?", preguntó, y aludió asimismo a la posibilidad de "aniquilar" a la República Islámica si no se logra un entendimiento. Paralelamente, indicó que confía en cerrar un pacto tras las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Washington y Teherán dieron este martes señales de una posible reanudación de las negociaciones, aunque subsisten profundas diferencias. Trump respaldó, además, las operaciones militares estadounidenses e israelíes contra Irán y argumentó que resultaron imprescindibles para impedir que Teherán desarrollara un arma nuclear. Irán ha negado reiteradamente que persiga armamento atómico.

Sobre la contienda entre Rusia y Ucrania, el mandatario reiteró su convicción de que un acuerdo es alcanzable. "Va a suceder, creo, más rápido de lo que la gente cree. Están hartos", dijo al referirse a los líderes de ambos países. Trump tiene previsto reunirse este martes con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en Nueva York; el dirigente de Kiev busca impulsar una posible tregua sobre los ataques contra infraestructura energética mientras prosiguen los bombardeos rusos y ucranianos.
La intervención también incluyó duros mensajes dirigidos a México en el marco del combate contra los carteles del narcotráfico. Trump calificó al país como el "epicentro" de la violencia criminal y sostuvo que Estados Unidos no puede compartir una frontera extensa con un territorio que, en su descripción, estaría bajo control de organizaciones delictivas. Comparó a los carteles con el Estado Islámico y propuso que sus integrantes sean detenidos, exiliados o ejecutados.
En materia de defensa, anunció que Washington iniciará el desarrollo de una mayor presencia militar en Groenlandia y anticipó la construcción de dos bases. El planteo coincidió con su agenda de encuentros con autoridades de Dinamarca y de la propia isla; Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia trabajan en un acuerdo orientado a ampliar el despliegue estadounidense en el territorio ártico. Trump cuestionó, por otra parte, a la Corte Penal Internacional (CPI), calificó a la institución como "fuera de control" y exhortó a los países miembros a retirarse de ese organismo. Ese reclamo se inscribe en la confrontación de su administración con entidades multilaterales y en una política exterior que busca reducir el peso de las instituciones internacionales.
Por último, el mandatario abordó la inteligencia artificial y reiteró su rechazo a imponer limitaciones que, según su visión, puedan frenar el avance tecnológico. Propuso emplear el término "superinteligencia" para aludir a los desarrollos en el sector y subrayó el rol que Estados Unidos aspira desempeñar en ese ámbito. El discurso se desarrolló en una jornada marcada por las guerras de Medio Oriente y Ucrania, las negociaciones diplomáticas en torno a Irán y el creciente debate sobre la presencia militar estadounidense en Groenlandia.


