28 de septiembre, jornada antirrábica: signos en mascotas y lineamientos de prevención en Argentina
La rabia mata cerca de 60.000 personas por año en el mundo; en casi todos esos casos el virus llega a través de un perro. En el país la fecha también recuerda a Louis Pasteur.
· 3 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia para impulsar la prevención de un virus mortal que puede afectar a mascotas y también a las personas, en Argentina y en el resto del mundo.
La Organización Panamericana de la Salud indica que la enfermedad está presente en todos los continentes y en más de 150 países. A nivel global, la rabia provoca cerca de 60.000 muertes humanas anualmente; en la gran mayoría de esos casos, el perro es la fuente de infección.
Argentina ocupa un lugar destacado en esa conmemoración: el 28 de septiembre recuerda el fallecimiento de Louis Pasteur, científico francés que desarrolló la vacuna antirrábica. Sus aportes en distintos campos de las ciencias naturales y a la salud pública permitieron salvar innumerables vidas. La jornada sirve así para sostener la lucha contra la enfermedad, reforzar la concientización sobre su prevención y recordar los avances logrados.
El Senasa subraya que la vacunación continua de mascotas y la notificación temprana de casos sospechosos son fundamentales para erradicar la letalidad de esta zoonosis. En el país el virus es endémico en Misiones, Chaco, Formosa, Corrientes, Tucumán, Santiago del Estero y en parte de Salta, Jujuy, Catamarca, Santa Fe, La Rioja, San Luis y Córdoba, y se disemina sobre todo por mordeduras de perros o murciélagos.

Se trata de una zoonosis que puede ser mortal, endémica y recurrente, causada por el virus rábico que transmite el murciélago vampiro común (Desmodus rotundus). Afecta principalmente a bovinos y equinos, con menor frecuencia a otras especies domésticas, al hombre y a algunos animales silvestres. Las principales organizaciones de salud advierten que puede pasar de animales a personas y que, durante todo el año, están activas campañas de vacunación en animales susceptibles y de control de vampiros.
En las mascotas, los primeros síntomas son inquietud, falta de apetito, tendencia a aislarse y vocalizaciones con un tono distinto al habitual. Después aparecen depresión, deshidratación, dificultad postural y para caminar, y finalmente la muerte.
En humanos, el período de incubación suele ser variable (de semanas a meses). Comienza con síntomas inespecíficos similares a una gripe —fiebre, malestar general, dolor o sensación de hormigueo en el sitio de la herida— y progresa con rapidez hacia disfunción cerebral, ansiedad, confusión, hidrofobia (espasmos al intentar tragar líquidos), alucinaciones, parálisis y paro cardiorrespiratorio.
Frente a sospechas, en Argentina el Senasa recomienda evitar el contacto con animales que muestren sintomatología nerviosa. Ante la sospecha de rabia, el aviso debe ser inmediato y obligatorio en la oficina más cercana o mediante la aplicación Notificaciones Senasa, disponible en Play Store.


