Dorada S.A. reactiva el anuncio de cierre en Llavallol y amenaza con despedir a 30 operarios
El SOEIA rechazó la medida y la denunció ante Trabajo bonaerense. El gremio cuestionó que la empresa avisó el cese con un papel mecanografiado sin firma, en lugar de una carta documento.
· 2 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

La firma Dorada S.A., heredera de Flora Dánica, comunicó el cierre de su planta en Llavallol y el despido de los 30 operarios que allí se desempeñan, con fecha límite fijada para el 30 de septiembre. La compañía fundamentó la medida en una fuerte caída del consumo.
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) repudió la decisión y acudió al Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires con una denuncia. Desde el gremio trascendió que la empresa habría informado a los empleados que el establecimiento dejará de funcionar a fines de mes.
Uno de los reclamos del sindicato apunta a la forma de comunicar el cese: los trabajadores recibieron un papel escrito a máquina y sin firma, en lugar de una carta documento.
La planta está emplazada en Llavallol, partido de Lomas de Zamora, y emplea actualmente a unos 30 operarios. El inmueble perteneció a la histórica marca Dánica y había retomado la actividad luego de un conflicto que también amenazó los puestos laborales.

Ezequiel Roldán, secretario general del SOEIA, relató que el gremio conoció el nuevo anuncio el viernes y recordó un intento de cierre durante el año pasado. En aquella ocasión, gestiones sindicales ante el Ministerio de Trabajo bonaerense lograron que la compañía siguiera en funcionamiento. Entre los acuerdos alcanzados figuró la incorporación de Dorada S.A. al programa PREBA del Gobierno provincial, lo que extendió la operación de la fábrica por aproximadamente un año y medio.
Frente al comunicado reciente, el SOEIA presentó la denuncia ante la cartera laboral bonaerense y aguarda una audiencia con la empresa, prevista entre miércoles y jueves. "Tenemos esta noticia aberrante de que la empresa quiere cerrar nuevamente", sostuvo Roldán, quien vinculó la situación con los factores esgrimidos por la compañía, entre ellos la caída del consumo.
El dirigente estimó que, según su interpretación, los trabajadores vuelven a quedar en el centro del conflicto y afirmó que el sindicato mantendrá las gestiones ante las autoridades laborales para preservar empleos, salarios y el convenio colectivo.
Los 30 operarios aguardan una definición sobre el futuro del establecimiento. El conflicto ingresa a una semana decisiva: las próximas negociaciones con la empresa y el Ministerio de Trabajo bonaerense definirán si el cierre programado para el 30 de septiembre se materializa o si, como ocurrió el año pasado, se logra frenar los despidos.


