Fraude con tarjetas por teléfono: un aviso falso en Google imita asistencia y vacía cuentas
Grupos delictivos compran posiciones destacadas en búsquedas sobre bancos y, con webs apócrifas y llamadas que fingen atención al cliente, obtienen datos y vacían cuentas. Expertos señalan fallas en los filtros publicitarios del buscador.
· 4 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Los delitos en línea se infiltran en hábitos cotidianos con mayor frecuencia. Siempre al acecho, las estrategias de fraude se complejizan y emergen en las rutinas del día a día —entre ellas, la búsqueda en Google de respuestas a problemas cotidianos vinculados a la gestión de tarjetas bancarias— hasta convertir en riesgo lo que parecía una consulta inocente. Incluso las herramientas que están dispuestas para ayudar pueden terminar perjudicando todas nuestras finanzas cuando no se contrasta quién está al otro lado.
Especialistas alertaron que ciberdelincuentes usan anuncios falsos en Google sobre tarjetas de crédito para contactar a usuarios y vaciar sus cuentas bancarias. También compran espacios patrocinados para ubicarse entre los primeros resultados al buscar entidades financieras; a través de sitios apócrifos y llamadas que simulan un centro de atención al cliente, logran engañar y vaciar cuentas. Los estafadores pagan por posicionarse primero con términos como «número de visa»; al ingresar, simulan un centro de atención telefónica para extraer datos confidenciales. El caso expone fallas en los filtros de avisos de Google y obliga a verificar minuciosamente las direcciones web y chats oficiales para no sufrir robos.
Cada vez más, el fraude digital imita gestos habituales y se cuela en rutinas repetidas —como buscar en el buscador una gestión con la tarjeta— hasta hacer creíble un contacto que en realidad prepara un vaciamiento de la cuenta.
Surgió en el último tiempo una estafa digital sofisticada: los algoritmos y el posicionamiento en Google se combinan con un mecanismo opaco que puede dar a los ciberdelincuentes un acceso sencillo a activos bancarios. Federico Ini, periodista especializado en tecnología, alertó sobre una modalidad que a la vez entrelaza un llamado telefónico con una página web exhibida como contenido patrocinado en el buscador y recomendada entre los primeros resultados; desde ahí los estafadores brindan asistencia remota vía telefónica y pronto enredan a las víctimas en un importante robo.

El anzuelo se activa en el motor de búsqueda más utilizado del planeta, con un falso centro de atención que simula ayuda oficial. «Esta estafa aparece promocionada en el primer lugar cuando buscás esas dos palabras en Google. Sí, lo primero que ves es una publicidad que los estafadores compraron», advirtió Ini al describir el método de captura de datos, en el que se muestra en el buscador de Google las palabras clave: «número de visa». Una vez que el usuario ingresa estos términos, el enlace aparece entre las recomendaciones primeras. La maniobra direcciona a las víctimas hacia un sitio web minuciosamente diseñado que incluye el ícono del candado de seguridad en la barra de direcciones para infundir una falsa sensación de confianza.
Dentro de la plataforma fraudulenta, quien consulta puede elegir contacto telefónico o mensajería instantánea. «Si les escribís, casi inmediatamente te van a llamar simulando ser un call center e intentando robarte tu información», detalló el especialista. Durante la llamada, los estafadores mantienen un guion perfectamente articulado y solicitan datos personales y operativos —como el DNI y fechas de viaje, en el caso de que esa sea la duda— bajo el pretexto de «cargarte en el sistema».
La efectividad del engaño está en el nivel de producción de la infraestructura fraudulenta y en la falta de filtros efectivos en las plataformas publicitarias. «Más allá del profesionalismo con el que llevan adelante esta maniobra, es realmente escalofriante cómo Google permite vender avisos publicitarios con algo tan sensible como es una entidad crediticia», sostuvo Ini, poniendo el foco en la responsabilidad de los motores de búsqueda al monetizar anuncios que suplantan identidades financieras.
Para evitar caer en la trampa, existen pequeñas señales de alerta en la navegación diaria que permiten desarticular el engaño antes de brindar información sensible. «Si mirabas con atención parte de la dirección del sitio o el hecho de que el chat de WhatsApp no estuviera con el tilde verde verificado, podrían haber dado la pauta de que algo no andaba bien», concluyó el especialista. La inmediatez de las consultas desde el teléfono celular y la aparente legitimidad de los primeros listados de búsqueda siguen siendo los principales factores que llevan a los usuarios a bajar la guardia.
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