El SMN activa alertas naranja y amarilla por lluvias y viento Zonda en el sur y el oeste
Este viernes el organismo meteorológico reforzó avisos en Neuquén, Mendoza, San Juan, Chubut y Santa Cruz. Las lluvias cordilleranas y las ráfagas zondeanas pueden afectar tránsito, visibilidad y actividades.
· 2 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó este viernes 25 de septiembre una batería de alertas por lluvias y viento Zonda en distintos sectores de la Argentina. Los niveles naranja y amarillo apuntan a fenómenos con potencial de generar daños y alterar de forma transitoria la rutina en Neuquén, Mendoza, San Juan, Chubut y Santa Cruz.
Ante el riesgo de complicaciones temporales, las autoridades recomiendan seguir de cerca los partes oficiales. En Neuquén persisten las precipitaciones —con posibilidad de nieve en cordillera— mientras que en Cuyo se esperan ráfagas por encima de los 70 kilómetros por hora, un marcado ascenso térmico y baja humedad. Esas condiciones pueden levantar polvo en suspensión, reducir la visibilidad y entorpecer la circulación.
Según el organismo, en varias regiones la jornada traerá tiempo adverso; conviene atender las actualizaciones y la evolución de los eventos.
La alerta naranja por lluvias abarca el cordón cordillerano neuquino, donde las precipitaciones sostenidas que ya castigaron la zona el jueves siguen activas. El SMN anticipa intensidades variables, con tramos de lluvia fuerte, y acumulados entre 20 y 40 milímetros, con valores mayores en puntos aislados.

En las áreas más elevadas, las precipitaciones podrían caer como nieve, sobre todo hacia el extremo norte del cordón cordillerano de Neuquén.
Por lluvias, el aviso amarillo cubre el extremo sudeste de Chubut, el noreste de Santa Cruz y el resto de Neuquén fuera del tramo naranja. Allí también podrían registrarse molestias y una interferencia momentánea en el desarrollo habitual de las actividades.
En paralelo, rige alerta por viento Zonda en Mendoza y San Juan. En el área bajo aviso se proyectan vientos de 30 a 50 kilómetros por hora y ráfagas que superarían los 70 km/h.
El Zonda suele achicar la visibilidad, disparar las temperaturas de manera brusca y dejar el ambiente muy seco. Esas características favorecen el polvo en suspensión y complican el tránsito en los sectores expuestos al fenómeno.


